Lo que quieres ver es el calendario lleno.
No un software más que aprender. Dálmata opera la plataforma por ti y responde por el resultado: reuniones efectivas agendadas.
Los dolores
Lo que no se ve desde gerencia.
El reporte se arma el viernes
Desde el CRM y desde la memoria. Las consultas de campaña y las llamadas viven en planillas distintas.
Nadie sabe cuántas quedaron sin contactar
Lo que no se llamó no aparece en ningún reporte. Es la pérdida más grande y la menos visible.
Reuniones sin filtro previo
Media agenda se va en visitas con gente que no iba a calificar, y cuentan como reunión igual.
Otro software que aprender
Cada herramienta nueva es una capacitación más para un equipo que ya usa su CRM y su calendario.
La demo
Cada reunión, registrada con su origen.
Cada reunión agendada, registrada y atribuible
La cita no vive solo en el calendario del ejecutivo: queda con nombre, horario y responsable, lista para medir conversión por canal y por persona.
El seguimiento automático también se mide
Un mensaje de seguimiento por WhatsApp que termina en reunión cuenta igual que una llamada. Nada de eso se pierde al momento de mirar los números.
Qué cambia
Qué queda medido.
La conversión por canal se estima, cuando se estima.
La calificación se descubre en la reunión.
Zonas ciegas de fin de semana en el reporte.
Una plataforma más que el equipo tiene que aprender.
Cuántas reuniones vienen de llamada, de WhatsApp y de redes. Con eso se decide dónde invertir.
Renta, situación financiera y plazo quedan verificados antes de ocupar la agenda de un ejecutivo.
Cuántas consultas entraron, cuántas se contactaron y en cuánto tiempo, sábado y domingo incluidos.
Dálmata implementa y opera; el equipo sigue en su CRM y su calendario de siempre.
«Hoy día el CRM me ayuda: los resultados, agendamientos ya sea por llamadas, por chat o por Instagram, lo que me deja poder medirlo y tenerlo en línea, en cada minuto».
Julio FontecillaEmpresario, tentudepto.clRelacionadas

